José Eulogio Liviano

Todos tenemos comentarios, aquí algunos de los míos.

Archive for julio 2010

Política de inmigración y mensajes contradictorios.

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Nací y crecí en la frontera norte de México, conozco algunos detalles sobre la migración ilegal de mexicanos hacia Estados Unidos. Mi mamá manejaba un comedor público para indocumentados en una iglesia. Desde niño escuché historias de personas que buscaban ir a Estados Unidos y vi muchas hileras de “mojados” yendo hacia el norte y más de una vez pude platicar con ellos. Tuve un amigo en la primaria que me decía que su papá era “pollero”, es decir, se dedicaba a cruzar personas hacia EE.UU. ilegalmente, por él conocí algunos detalles del negocio de los “pateros”.

Toda la vida he escuchado que la patrulla fronteriza se hace de la vista gorda cuando es requerido. Cuando hay que apretar la vigilancia lo hacen, cuando hay que ser laxo para dejar pasar la mano de obra también lo hacen. Aunque he ido y venido por tierra en incontables ocasiones hacia y desde EU nunca había puesto atención en algunas prácticas del gobierno americano para prevenir la migración ilegal, y ahora que lo hecho veo algunas inconsistencias interesantes.

Por ejemplo, si uno cruza hacia Texas y trata de internarse en el estado hay que tramitar un permiso de internacion temporal. Al tramitar el permiso se hacen las preguntas de rigor y sin invertir demasiado tiempo se obtiene el permiso. Si uno va manejando hacia el interior de Texas aproximadamente en la milla 25 encontrará un retén de la patrulla fronteriza donde invariablemente se verificará que todos los ocupantes del vehículo cuenten con su documentación. Si hay un ocupante sin documentos, o peor aún, si hay un ocupante en la cajuela o maletero, las consecuencias pueden ser graves.

Si uno trata de cruzar hacia Texas por El Paso, ahí aparece la primer variante o inconsistencia. El proceso de obtención del permiso es más requisitoso, toma más tiempo, se pide más documentación (toda falsificable) y se obtiene el documento de internación. Uno puede conducir hacia el interior del país, digamos que virando hacia Nuevo México, pasar las 25 millas, o las 30 millas o las 60 millas y nunca aparece el retén de la partulla fronteriza. Tranquilamente uno puede agregar más acompañantes al vehículo e internarse sin temores hacia los Estados Unidos.

Si uno trata de cruzar por Tijuana/San Diego es notoria otra inconsistencia. El tramite del permiso se desarrolla entre bromas con el oficial, con mínima documentación y con mucha velocidad, las trabas son inexistentes. Posteriormente uno puede conducir hacia Los Angeles y no encontrar un retén. Se dice que se colocan puestos de verificación de manera aleatoria, pero a mí me parece que más que aleatorio es esporádico. Como el volúmen de cruce por San Diego es tan alto pareciera que los oficiales de inmigración quieren ser eficientes, pero en realidad son laxos.

Estas tres situaciones de distintos niveles de reforzamiento de las fronteras americanas viene aparejado con la noticia de la última semana donde el presidente Obama quiere enviar varios cientos de efectivos de la guardia nacional para proteger las fronteras de su país. Creo que no tiene sentido enviar gente a cuidar los casi infinitos flancos de la frontera a todo lo largo de la división política entre México y Estados Unidos cuando los canales usuales de tránsito de personas son los más propicios para que ocurra la migración ilegal.

Los incentivos económicos son altos para todo mundo. Quien quiere trabajar ilegalmente en Estados Unidos lo hace porque ganará más dinero. Quien lucra cruzando ilegales lo hace porque hay mucho dinero. Quien se beneficia contratando ilegales baratos lo hace porque se sigue haciendo rico. Estos tres entes están perfectamente coordinados y beneficiándose del esquema actual de seguridad. El único agente que desentona con políticas encontradas e inconsistentes es el gobierno, con un servicio de inmigración descoordinado, con una patrulla fronteriza con práticas diferentes y con una guardia nacional que sólo va a perder el tiempo. ¿O acaso es sólo una pantalla?

jeliviano

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Written by Me

julio 23, 2010 at 7:34 am

Un DJ es un curador necesitado de protagonismo

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Yo soy músico. Si hay que poner adjetivos para lograr una situación más extacta puedo decir que soy músico amateur, aficionado, no profesional. No vivo de la música aunque un tiempo lo hice (parcialmente). He compuesto canciones de dudosa calidad, y el ejercicio me ha servido para apreciar más ampliamente el trabajo bien hecho de los compositores de verdad. Entiendo de armonía, progresiones de acordes, estructuras populares de composición y toco 4 instrumentos musicales. ¿Quieres jamear?, tu dices rana y yo brinco. Puedo encajar bien en un palomazo de rock clásico, rock alternativo, funk, blues, metal y/o rock en español ochentero.

Como músico he visto la forma en que los DJs suelen conducirse. Aparentan dignidad, conocimiento, artistry, integridad, talento y originalidad. Esa pose, para unos snob y sin fundamento, me generó interés por verlos de cerca y entender lo que hacen. No sé si lo he logrado, pero ya tengo cosas que decir.

Lo primero que alcancé a ver es que no son músicos. No tocan instrumentos musicales, no leen música, no componen música original. Alcancé a ver que les gusta crear beats o secuencias para mezclarlas con la música de otras personas. Algunos se avientan el tiro de presionar teclas de un sinte para provocar atmósferas o momentos en sus mezclas. Pero en general no se meten en la complejidad de crear una canción desde cero y los pentagramas son arteactos superfluos, los pinchadiscos no los necesitan.

Lo que sí hacen compulsivamente es tomar música de otras personas para mezclarla. Dependiendo de la ocasión es la mezcla. El primer instinto del DJ fue hacer mezclas para bailar, para la fiesta. El DJ se preparaba para crear un setlist principalmente de hits del momento y creaba una combinación única de los tracks de tal forma que produjeran un momento especial en el área de baile. Las mezclas realmente buenas llegaban a ser abundantemente copiadas a partir del tape original creado por el DJ.

Las autoencomiendas del DJ fueron evolucionando con el tiempo. La mezcla dejó de ser sólo para bailar y empezó a tener funciones de ambientación en lounges, bares, antros y cocteles. Hoy, en esta era en que se puede compartir la música fácilmente, los DJs se han dado a la tarea de crear mezclas para escuchar mientras: estudias, trabajas, conduces, haces ejercicio, lees, piensas, sueñas, viajas, y la lista sigue indefinidamente.

Evidentemente los DJs están haciendo bien su trabajo cualquiera que éste sea: si hay millones de personas consumiendo sus mezclas significa que  los pinchadiscos están conectando bien la música, los momentos, la gente y los efectos deseados. Evidentemente agregan algo al mundo de la música sin crear nueva música necesariamente. El paralelo con la pintura y el arte me parece que es innegable.

No podría desarrollar detalladamente el trabajo de un curador de arte, pero van aquí algunas de sus responsabilidades. El curador de una exposición de arte selecciona las piezas a presentar y lo hace usualmente teniendo un tema o hilo conductor. El tema se considera valioso, relevante, de gran importancia. El curador toma en cuenta el recinto donde se hará la exposición, el tema y las piezas a exhibir y decide qué cuadros van dónde, qué cuadros juntos confieren más contundentemente el mensaje, en qué localización, con qué iluminación. El curador es el gran custodio de las piezas y los mensajes, decide qué cuadros se verán primero y cuáles al final, y siempre tiene una razón artística e informada para tomar sus decisiones. El curador es quien interpreta el significado de todos los componentes y los úne armónica y artísticamente.

El curador tipicamente estudió historia, filosofía y/o historia del arte, y usas sus conocimientos para amalgamar las piezas, los temas, los recintos y los resultados. Importante: los curadores no son artistas, no son pintores, no son escultores, son curadores.

¿No es eso lo que busca hacer un DJ? Para mí el parecido es innegable y sumamente interesante, los DJs son curadores de música. Quitando los estudios de arte y filosofía, los DJs seleccionan piezas, temas, recintos, estados de ánimo y mezclan la música. Definen la “misión” de una mezcla y la crean, o más bien la curan. El DJ tiene dominio sobre elementos técnicos como las tornamesas, las mezcladores y los tracks. El curador tiene dominio sobre elementos técnicos de preservación, transporte y cuidado de obras de arte.

El gran fenómeno de peso que se da en el DJ y no se da en el curador es que el DJ puede llegar a ser venerado como rock star, aunque no sea músico y sea más bien un curador con afición al protagonismo y el spotlight.

Si llamamos las cosas por su nombre está claro que los DJs son una especie en sí misma, con su propia misión y valor en el mundo de los sonidos, pero no son músicos, son curadores de música.

jeliviano

Written by Me

julio 3, 2010 at 10:41 pm

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